El presidente polaco conservador-nacionalista Karol Nawrocki ha bloqueado una ley que debía permitir al país acceder a aproximadamente 43,7 mil millones de euros en préstamos de la UE para inversiones en defensa. La ley era necesaria para aprovechar el programa europeo SAFE.
Este es un fondo europeo de aproximadamente 150 mil millones de euros que ofrece préstamos baratos a los países miembros de la UE para fortalecer su capacidad militar. Polonia sería el mayor beneficiario.
Estancamiento
Nawrocki se niega a firmar la ley de financiación porque teme que el préstamo de la UE se convierta en una pesada deuda para Polonia y pueda limitar el control nacional. Advirtió que las condiciones y la financiación externas podrían afectar la soberanía polaca.
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El veto provocó inmediatamente una fuerte reacción del gobierno del primer ministro Donald Tusk. Según él, Polonia necesita el dinero para fortalecer su defensa y debe aprovechar la financiación europea.
Tusk afirmó que el gobierno, a pesar del veto, intentará acceder a los préstamos europeos. Manifestó que su gabinete está buscando formas alternativas para utilizar el dinero de todos modos.
Conflicto de direcciones
El enfrentamiento entre el presidente afín a Rusia y el gobierno pro-Europeo refleja un profundo conflicto político en Polonia. El presidente representa una línea nacionalista, mientras que el gobierno busca una cooperación más estrecha con la Unión Europea.
Al mismo tiempo, Nawrocki junto con el banco central han propuesto una alternativa. Según esta, Polonia financiaría los gastos de defensa con recursos nacionales propios, por ejemplo, con beneficios derivados del aumento del valor de las reservas de oro.
Sin embargo, según el gobierno, esta propuesta no está suficientemente desarrollada y no constituye una alternativa realista a los préstamos europeos. Por lo tanto, la lucha política por la financiación del ejército polaco continuará por el momento.

