La salida de los británicos de la Unión Europea es especialmente perjudicial para la agricultura neerlandesa, la industria alimentaria y de productos alimenticios, el comercio y el transporte. Si la UE debe ceder ante los británicos, esto posiblemente también afectará a la pesca europea en aguas británicas.
Especialmente para la región del Randstad hay mucho en juego en las negociaciones sobre un acuerdo comercial entre los británicos y la Unión Europea. La Oficina de Planificación del Entorno (PBL) ha investigado qué sectores sufrirán mayores daños si el próximo año se vuelven a imponer tarifas a la importación y exportación. La investigación se llevó a cabo junto con economistas de universidades en Rotterdam, Birmingham y Sheffield.
Según el PBL, en el Reino Unido es especialmente Londres la que depende de un buen acuerdo, mientras que en Europa los intereses son opuestos y están divididos. También para países como Francia y Suecia los detalles del acuerdo son importantes para su posición competitiva, pero allí los efectos positivos y negativos del brexit se contrarrestan en gran medida.
El interés promedio es menor en la UE en su conjunto y en el Reino Unido que en Países Bajos. Para los sectores que exportan principalmente al Reino Unido, las tarifas a negociar son de gran influencia. Se trata de la agricultura, la industria alimentaria, el comercio y el transporte. Por ello, Países Bajos, y en especial la región del Randstad, tiene más que perder con un mal acuerdo brexit, según los economistas e investigadores.
Un brexit sin acuerdo (sin tratado comercial) probablemente le costaría a toda la zona euro 33 mil millones de euros. En la zona euro solo Alemania se vería más afectada que Países Bajos. Para los británicos, un brexit sin acuerdo tendría un impacto aún mayor con una contracción del 5 % del producto interno bruto y una pérdida del 15 % del valor de las exportaciones.
El principal negociador europeo Michel Barnier ha estado nuevamente en la capital británica desde el jueves. Ambas partes tienen todavía unas semanas para forzar un avance. De no ser así, a partir de enero podrían aplicarse tarifas aduaneras al comercio a través del Canal.
Según se informa, Francia está dispuesta a restringir la pesca. Con ello quiere impulsar las negociaciones. Francia cuenta con 20.000 pescadores además de otros 10.000 empleos en la industria pesquera. Entre 2011 y 2015 se capturaron en promedio casi 100.000 toneladas de pescado en mares británicos, con un valor de 171 millones de euros, lo que representa más de 2.500 empleos.

