El gobierno suizo ha expresado su apoyo para reanudar las conversaciones. Este paso pretende dar un nuevo impulso a las relaciones entre Suiza y la UE. Suiza afirma que el acceso mutuo e ilimitado al mercado europeo es la piedra angular del plan.
Como país no miembro de la UE, Suiza tiene múltiples formas de colaboración con la Unión Europea. Por ejemplo, forma parte del Espacio Económico Europeo (EEE), en el cual Bruselas establece diversos contratos comerciales con otros países europeos fuera de la UE. Suiza sigue la mayoría de las normativas europeas relacionadas con alimentación, clima, medio ambiente y comercio. Debido a esta estructura, la política agrícola no ha sido “transferida”, sino que el parlamento suizo sigue teniendo un gran control al respecto. Por ello, los agricultores suizos enfadados no siempre pueden culpar a Bruselas como principal responsable.
Hace tres años, Bruselas actualizó este tipo de acuerdos para incluir los estándares más recientes de la UE, no sólo en materia de medio ambiente, clima, agricultura y alimentación, sino también sobre derechos laborales, salario mínimo, residuos y embalajes.
Durante mucho tiempo, el Suiza rico y neutral experimentó una fuerte oposición de partidos políticos, sindicatos y sectores empresariales frente a una integración más estrecha con la UE. Los partidarios sostienen que el país no puede esperar beneficiarse únicamente sin hacer concesiones.
Un punto delicado en aquel entonces fue que las empresas suizas no podían restringir la llegada de trabajadores extranjeros de la UE para proteger el empleo local.
El rechazo del acuerdo negociado hace tres años generó tensiones algo marcadas entre Bruselas y Berna. Suiza temía que la población lo rechazara en un referéndum. Según sondeos recientes, la iniciativa suiza para reanudar las negociaciones con la UE ahora cuenta con un amplio respaldo.
El ministro de Asuntos Exteriores, Ignazio Cassis, ha anunciado que las negociaciones con la UE comenzarán este mismo mes. Se espera que la presidenta de la confederación, Viola Amherd, viaje a Bruselas a mediados de marzo. Junto con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, debería inaugurar las conversaciones que, finalmente, pondrán fin a la crisis prolongada en la relación entre Suiza y la UE.

