El caso, iniciado por el movimiento ambiental alemán, podría tener grandes consecuencias para la agricultura y la política ambiental. Según dicho movimiento, la contaminación por nitratos es especialmente alta debido a la sobre-fertilización y la ganadería intensiva. En Alemania, al igual que en el resto de la UE, existe un límite de 50 miligramos de nitrato por litro de agua subterránea. Sin embargo, en muchas zonas, especialmente en regiones agrícolas, estos valores se exceden habitualmente.
La cuestión lleva más de veinte años en juego y es en parte consecuencia de las tareas y competencias separadas entre el gobierno federal alemán y los gobiernos de los dieciséis estados federados. Las modificaciones legales generalmente solo son posibles cuando Berlín y los estados federados están de acuerdo. En el caso de la contaminación por nitratos, el gobierno federal debe cumplir con requisitos más estrictos de la UE (la llamada "prohibición de deterioro"), pero algunos gobiernos estatales prefieren hacer lo mínimo posible al respecto.
En noviembre de 2023, un tribunal en Lüneburg ya dictaminó que los dos estados federados fronterizos con Países Bajos, Baja Sajonia y Renania del Norte-Westfalia, no cumplían adecuadamente con sus obligaciones. Ambos apelaron, pero ahora nuevamente están obligados a reducir la contaminación por nitratos (es decir, a usar menos estiércol).
Las organizaciones agrícolas reaccionan críticamente a la sentencia. Afirman que los agricultores llevan años esforzándose en reducir el uso de fertilizantes. La asociación agrícola de Baja Sajonia sigue considerando que la decisión no tendrá consecuencias directas para la agricultura. Según ellos, el Tribunal simplemente "ha aclarado algunas cuestiones jurídicas fundamentales". Aseguran que el programa actual de nitratos de ambos estados federados es suficiente para garantizar que los límites se cumplan en todos los aspectos.
La confederación ambiental DUH ve la sentencia como un precedente para toda Alemania. Si el tribunal federal impone reglas más estrictas, también podría obligar a otros estados federados a tomar medidas más severas contra la contaminación por nitratos.
Las compañías de abastecimiento de agua consideran la sentencia como una señal para la protección del agua. “La ley de estiércol ha sido un cuento agotador e interminable por más de 20 años. Ya es hora de finalmente tomar medidas. Solo reduciendo significativamente el aporte de nitratos podremos proteger nuestra fuente principal de agua potable a largo plazo", declaró el presidente de las compañías de agua.

