La UE ha negociado una alternativa, pero Trump rechazó la propuesta europea de arancel cero.
En Bruselas crece la preocupación por una posible guerra comercial. Diplomáticos confirman que la Unión Europea propuso previamente un acuerdo mutuo de arancel cero, el cual fue rechazado por EE. UU. En un último intento, la UE presentó una nueva propuesta de reducción arancelaria del 10 por ciento, que parece tener poco impacto en Washington.
Trump ha dirigido la amenaza del arancel del 17 por ciento específicamente a alimentos y productos agrícolas europeos. En varias declaraciones sostiene que los subsidios europeos a la exportación agrícola generan competencia desleal. No está claro qué productos serán afectados exactamente; según diversas fuentes, se trata de un amplio paquete de alimentos.
La Comisión Europea está preparada para tomar represalias. Bruselas ya habría elaborado sanciones equivalentes para productos estadounidenses, incluidos industriales y agrícolas. La Comisión enfatiza que el objetivo sigue siendo resolver el conflicto mediante el diálogo, pero no descarta medidas de represalia si Washington sigue adelante con sus planes.
En el Parlamento Europeo se espera que el miércoles la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, haga una declaración. Su discurso será poco antes del vencimiento del plazo estadounidense. Varias fuentes informan que el Europarlamento adoptará más adelante esa jornada una resolución en apoyo de la posición europea en el conflicto comercial.
Funcionarios de la UE subrayan que el mercado interno europeo es lo suficientemente fuerte para resistir la presión económica desde Washington. En varias declaraciones afirman que la UE actúa de manera “coordinada y unánime”. No obstante, algunos países miembros temen que sanciones prolongadas puedan tener efectos negativos.
A pesar de múltiples visitas de enviados de la UE a Washington, hasta ahora no se ha logrado acordar un tratado comercial vinculante antes del plazo del 10 de julio. Los negociadores europeos describen las negociaciones como “extremadamente difíciles”. Un negociador europeo de alto nivel dijo que es “prácticamente imposible” alcanzar un acuerdo a tiempo.
Dentro de la UE, el estancamiento se considera una prueba de la capacidad de Europa para formar un frente comercial común. Algunos líderes gubernamentales han abogado por aceptar la propuesta estadounidense, mientras otros creen que la UE debería esperar un momento más favorable.
En este último sentido también se hace referencia a negociaciones con un grupo de países asiáticos para cerrar un acuerdo comercial amplio, tras los recientes acuerdos con Nueva Zelanda y Australia. Además, la UE está a punto de tomar una decisión definitiva sobre la ratificación del acuerdo Mercosur con cuatro países sudamericanos.

