Trump exige que la Unión Europea cumpla completamente con el acuerdo comercial a más tardar el 4 de julio (¡el Día de la Independencia de Estados Unidos!). Según él, Bruselas debe respetar los compromisos asumidos sobre los aranceles comerciales y el acceso al mercado. Si la UE no lo hace, Estados Unidos amenaza con aumentar aún más los aranceles de importación.
En particular, la industria automotriz europea está bajo presión. Trump advirtió nuevamente que el arancel estadounidense sobre los autos europeos podría subir al 25 por ciento. Esa perspectiva genera inquietud dentro de los gobiernos europeos y en el Parlamento Europeo.
El acuerdo comercial establece un arancel máximo del 15 por ciento sobre la mayoría de productos europeos exportados a Estados Unidos. A cambio, la UE reduciría sus aranceles sobre bienes industriales estadounidenses y ampliaría el acceso para algunos productos agrícolas de Estados Unidos.
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División
Sin embargo, dentro de la Unión Europea hay desacuerdo sobre cómo tratar con Trump. Varios países de la UE y partes de la Comisión Europea desean cerrar rápidamente el acuerdo para evitar nuevas tensiones económicas.
Al mismo tiempo, crece en el Parlamento Europeo la demanda de incluir protección adicional en el acuerdo. Los negociadores trabajan en una cláusula mediante la cual el trato podría suspenderse temporalmente si Estados Unidos no cumple sus compromisos o introduce aranceles inesperados.
Garantías
Una parte de los parlamentarios considera que las recientes amenazas estadounidenses demuestran que son necesarias garantías adicionales. Según ellos, la UE no puede confiar solo en promesas verbales mientras sigan reapareciendo las amenazas de nuevos aranceles.
Otros políticos advierten que más retrasos aumentarían el riesgo de una guerra comercial. Temen que las tensiones entre Bruselas y Washington crezcan si las negociaciones se estancan. El líder de grupo Manfred Weber (del mayor grupo PPE) amenaza incluso con forzar una decisión rápida con el apoyo de grupos de extrema derecha.
Frustraciones
También los conflictos previos entre Europa y Estados Unidos siguen afectando las negociaciones. Dentro de la UE persiste la frustración por amenazas anteriores estadounidenses, incluyendo discusiones sobre Groenlandia y aranceles previos sobre productos europeos.
El 19 de mayo habrá una nueva y importante ronda de negociaciones dentro de la UE entre representantes del Parlamento Europeo, los Estados miembros y la Comisión. Esto acerca un momento decisivo para el futuro del acuerdo comercial entre Bruselas y Washington.

