El caso fue presentado por el colectivo de usuarios de Internet Bits of Freedom, que argumentaba que la empresa estadounidense Meta actúa en contra de la Ley Europea de Servicios Digitales (Digital Services Act). El juez dio la razón a esta organización de derechos digitales y estableció que los usuarios deben tener la posibilidad de registrar su elección de manera definitiva.
Actualmente, los usuarios pueden seleccionar un timeline cronológico, pero esa configuración se pierde al volver a abrir la app o al hacer clic en otra función. Además, la opción es difícil de encontrar en los ajustes, lo que, según el tribunal, socava la libertad de elección.
El juez señaló que las actuales decisiones de diseño de Meta impulsan claramente a los usuarios hacia feeds personalizados, que generan mayores ingresos publicitarios.
El juez dictaminó que Meta debe adaptar sus plataformas para los usuarios neerlandeses en un plazo de dos semanas. Si no lo hace, se impondrá una multa coercitiva de cien mil euros por día, hasta un máximo de cinco millones de euros. Así, Meta recibe un plazo estricto para su cumplimiento.
El fallo obliga a Meta a ofrecer la timeline sin algoritmos de forma sencilla, tanto en la página de inicio como en secciones como Reels. También exige que la configuración se mantenga al cerrar la app o al navegar a otras partes. Esto implica un cambio estructural en la forma en que la empresa ofrece sus feeds.
Bits of Freedom sostuvo durante el proceso que Meta vulnera las nuevas normas europeas de la DSA al obligar a los usuarios a elegir nuevamente cada vez la feed sin algoritmos y al ocultar esta opción en menús complicados. El tribunal apoyó este argumento y estableció que la Ley de Servicios Digitales obliga a las empresas a ofrecer opciones justas, transparentes y fáciles de usar.
Bits of Freedom enfatizó que el procedimiento fue necesario porque el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, no cumplió voluntariamente con las nuevas reglas europeas. Según el grupo, el fallo del tribunal neerlandés demuestra que las grandes empresas tecnológicas estadounidenses no están por encima de la ley y que la intervención es necesaria para proteger los derechos democráticos de los ciudadanos.
Aunque la sentencia se basa en la legislación europea, por ahora solo aplica a usuarios neerlandeses. Sin embargo, el fallo podría tener repercusiones en futuros procesos legales en otros lugares de la Unión Europea, donde existen preocupaciones similares sobre el poder de las plataformas de redes sociales y su influencia en la opinión pública.
Además, la eurodiputada neerlandesa Kim van Sparrentak (GroenLinks) considera que la Comisión Europea debe actuar pronto sobre las versiones china y estadounidense de TikTok, en vista de una posible influencia en las elecciones parlamentarias neerlandesas a finales de este mes.
Van Sparrentak señala que TikTok recomendó activamente la semana pasada transmisiones en vivo de la violenta manifestación de extrema derecha en La Haya. Según ella, TikTok gana dinero con la difusión de este tipo de videos y su algoritmo muestra mensajes extremos incluso a usuarios que no los buscan.
Con las elecciones parlamentarias a la vuelta de la esquina (29 de octubre), Van Sparrentak teme manipulaciones electorales a través de las redes sociales. Pone como ejemplos interferencias previas en Rumania y Chequia, donde redes rusas usaron miles de cuentas falsas. "La Comisión Europea debe demostrar finalmente valentía e intervenir", afirmó Van Sparrentak.

