La petición está dirigida contra una modificación de la ley agrícola que permite el uso de un pesticida que había sido prohibido anteriormente debido a riesgos para la salud. Este producto está principalmente destinado al cultivo de remolacha azucarera. La nueva legislación revierte parcialmente esa prohibición, lo que ha provocado una amplia indignación.
La impulsora de la petición es una estudiante de derecho de veinte años. Su llamado a derogar la ley ha generado una respuesta sin precedentes en pocos días. El umbral de 500.000 firmas digitales — necesario para forzar un debate ciudadano en el parlamento — fue superado rápidamente. Poco después, el número de apoyos aumentó aún más, superando las 800.000 firmas.
El político francés detrás de la polémica enmienda es Julien Duplomb, un diputado activo en Les Républicains, un partido situado a la derecha del centro político. Él defendió su propuesta como necesaria para proteger al sector francés de la remolacha azucarera, que según él está bajo presión económica.
Las organizaciones de agricultores francesas llevan años luchando contra la prohibición de ciertos productos químicos. Consideran estos pesticidas esenciales para proteger los cultivos de enfermedades y plagas. Varias asociaciones han llevado a cabo en el pasado campañas contundentes contra la legislación ambiental que busca restringir su uso.
La masiva petición ha provocado divisiones en la política francesa. Los partidos de izquierda califican la movilización de única en su tipo para la defensa del medio ambiente y solicitan la retirada de la enmienda. Los partidos de derecha y centro derecha mantienen la postura de que se necesitan excepciones para garantizar la producción agrícola.
La ley ahora será revisada nuevamente por el Senado francés. Este segundo análisis es consecuencia directa de la iniciativa ciudadana. Aunque el Senado solo puede retrasar enmiendas y no bloquearlas, el expediente vuelve a recibir atención pública y política.
Dentro de la Unión Europea ya existe un debate prolongado sobre el uso de pesticidas perjudiciales. El Pacto Verde Europeo incluye propuestas para reducir su uso. Estos planes se han visto parcialmente frustrados por la resistencia de poderosos lobbies agrícolas y grupos políticos en el Parlamento Europeo que defienden los intereses de los agricultores.

